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www.arielhernandez.es Página de presentación del tenor Ariel Hernández Roque, tenor del Coro Nacional de España. Para contactar arielhernandezr@gmail.com

Las estaciones de Franz Joseph Haydn con el Coro Nacional

5-6-7/03/2010 Ariel Hernández con el Coro Nacional

«Muda devoción, maravilla y encendido entusiasmo se han adueñado de los oyentes; la potencia y la agudeza de ideas grandiosas, la innumerable cantidad de felices invenciones han sorprendido y han vencido hasta las fantasías más audaces». Con estas entusiastas expresiones relataba Georg August Griesinger en el Allgemeine Musikalische Zeitung las reacciones de la audiencia ante el oratorio Las estaciones de Haydn, recién estrenado en forma privada en el palacio del príncipe Schwarzenberg el 24 de abril de 1801. Desconocemos si en las palabras de Griesinger había algo de exagerado. Lo cierto es que, en su estreno público (29 de mayo de 1801), Las estaciones congregaron a un público de poco más de 700 personas, que llegó a ocupar la mitad de los asientos de la Großer Redountensaal vienesa.

Esta modesta afluencia debió de resultar sin duda decepcionante para el compositor, sobre todo si se la compara con el extraordinario éxito cosechado por el anterior oratorio, La Creación. Precisamente la calurosísima acogida de La Creación había animado a Haydn y a su libretista, el barón Gottfried van Swieten, a emprender el nuevo proyecto de Las estaciones. En un mundo musical siempre volcado en las modas del momento, la figura de Van Swieten constituía una singular excepción. Su pasión por la música de Händel y de Bach le había llevado a organizar en su casa reuniones cuyo plato fuerte era la interpretación de piezas de ambos autores (entre los participantes de aquellas veladas estuvo también Mozart).

A la iniciativa de Van Swieten se debe la programación en Viena de un cierto número de oratorios de Händel. Pero sus objetivos eran más ambiciosos aún y pretendían hacer del oratorio un género de la más estricta actualidad. Para ello, encontró un formidable aliado en Haydn, quien se había familiarizado con esta forma durante su estancia en Inglaterra, donde la música händeliana constituía una tradición viva. El libreto de Las estaciones se basa en el homónimo poema de James Thomson, publicado entre 1726 y 1728, cuyo tema principal era el elogio de la naturaleza y del trabajo en el campo. Van Swieten redujo los 5.000 versos del original a 650. Aun así, la redacción final del libreto tampoco satisfizo a un Haydn bastante alérgico a la imaginación naíf del texto. Albert Christoph Dies relata en sus Informaciones biográficas sobre Joseph Haydn (1810) que el compositor «encontraba aburridas las numerosas descripciones gráficas y otros motivos imitativos. En su opinión, no tenían ningún sentido y eran superfluas».

Información extraida del programa del Coro Nacional.

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